Un viaje, una idea y una historia que no esperábamos comenzar.
Todo comenzó con un viaje.
En 2024 viajamos por primera vez a India. Benjamín tenía muchas ganas de conocer el país y finalmente decidimos hacerlo.
Durante el viaje descubrimos lugares, colores, textiles y una forma de hacer las cosas que nos fascinó. Regresamos a México con algunas piezas para nosotros, sin imaginar lo que vendría después.
Una idea comenzó a tomar forma.
Cuando regresamos a México, enseñamos a nuestros amigos y conocidos algunas de las cosas que habíamos comprado en India para nosotros.
Y empezaron los comentarios: “Qué padre está”, “¿dónde lo compraron?”, “eso lo deberían traer a México”.
En ese momento no había una marca ni un plan. Solo habíamos regresado de un viaje que nos había encantado y, sin buscarlo, nos llevamos también una idea.
Entonces, la vida cambió los planes.
Tiempo después atravesamos un momento económico complicado. La idea que había quedado después del viaje volvió a aparecer y pensamos que quizá era el momento de intentarlo.
Así empezamos, sin saber realmente hasta dónde podía llegar.
La belleza terminó de darle forma a la idea.
Tiempo después vimos la boda de los Ambani. Nos llamó la atención todo: el lujo, los colores, los textiles, los detalles y, sobre todo, la belleza.
Fue entonces cuando empezamos a pensar en cómo queríamos llamar a este proyecto que apenas comenzaba.
Hasta que encontramos una palabra.
Empezamos a buscar un nombre. Probamos palabras que hablaran de lujo, de algo increíble, de todo eso que nos había llamado la atención de India.
Hasta que llegamos a una muy sencilla: belleza.
Buscamos cómo se decía en hindi y apareció Sundarata. Nos gustó desde el principio. Eso era exactamente lo que queríamos que representara este proyecto.
Los símbolos de Sundarata.
El elefante
Lo elegimos por lo que representa para nosotros: suerte, fortuna, abundancia y prosperidad. Queríamos que Sundarata llevara consigo esos buenos deseos desde el principio.
La luna
La luna representa nuestra conexión con lo divino y con el cielo. La elegimos para acompañar al elefante y completar un símbolo que reúne mucho de lo que queríamos para Sundarata.
Y aquella idea se convirtió en Sundarata.
Hoy seguimos viajando a India y seleccionando las piezas que traemos a México. Elegimos lo que nos gusta, lo que compraríamos para nosotros y lo que creemos que vale la pena compartir.
Sundarata ha crecido desde aquel primer viaje, pero hay algo que no ha cambiado: seguimos emocionándonos cuando encontramos una pieza y pensamos “esta la tenemos que llevar”.